La suerte del 70048: un premio que alegra a empleados de Bimba y Lola en toda España
El segundo premio de la lotería trae alegría a empleados de Bimba y Lola en toda España.
Un premio inesperado para Bimba y Lola
El segundo premio de la lotería de Navidad, con el número 70048, fue vendido por la Administración número 16 en la calle Barquillo, en el corazón de Madrid. Este premio ha traído alegría a empleados de Bimba y Lola en toda España, especialmente a su sede en Vigo, donde cerca de dos mil trabajadores celebraron la buena fortuna. «Estamos muy contentas, no podemos creerlo», exclamaban dos empleadas mientras descorchaban botellas de cava. Una de ellas mencionó que planeaba usar su parte del premio para la entrada de un piso, mientras que otra pensaba en comprarse un coche.
A pesar de que el número se vendió en Madrid, los 186 millones de euros se distribuyeron por todo el país, llegando a más de 160 tiendas que Bimba y Lola tiene en diversas ciudades. La mayoría de los décimos premiados fueron adquiridos online; solo una pequeña cantidad se vendió directamente en ventanilla. La administración vendió un total de 1.490 décimos premiados.
La emoción estalló a las 9:21 AM cuando los niños del colegio San Ildefonso anunciaron el número ganador. Los empleados se abrazaron entre lágrimas y risas al enterarse del resultado. En Vigo, donde la empresa tiene una fuerte presencia con 450 trabajadores, la dirección decidió darles el día libre para continuar con las celebraciones.
En Bilbao también hubo festejos; Natalia Llarena, responsable de una tienda allí, compartió cómo todos comenzaron a gritar al recibir la noticia por WhatsApp mientras estaban tomando café.
La administración que vendió el segundo premio está ubicada cerca del Instituto Cervantes y es conocida por haber vendido otros premios importantes anteriormente. Lucía Ferrer y su esposo Alberto comentaron sobre cómo casi todas las ventas fueron online este año.
Natxo Hormaechea y Freidy son algunos de los vendedores que contribuyeron a repartir felicidad al vender décimos ganadores. Un cliente habitual recibió tres décimos “feos” que resultaron ser afortunados. Raquel, una lotera que cumple 68 años ese mismo día y se jubila pronto, expresó su alegría por poder celebrar su cumpleaños con tan buenas noticias.
