Una espera larga para el derbi
Seis años sin un enfrentamiento entre el Cartagena y el Real Murcia se sienten como una eternidad. Mientras los aficionados de la ciudad portuaria han disfrutado del fútbol profesional, en la capital han enfrentado dificultades institucionales y financieras, perdiendo la cuenta de presidentes, entrenadores y jugadores que han pasado por su club. La emoción ha sido palpable en Cartagena, mientras que en Murcia ha habido momentos de angustia.
Las bromas y rivalidades no cesan entre los aficionados de ambos equipos. José Antonio Meroño, un murcianista que vive en Cartagena, y Pedro Conesa, un cartagenero residente en Murcia, comparten sus experiencias sobre esta intensa rivalidad.
José Antonio Meroño nació en Cartagena hace 32 años pero su corazón siempre ha estado con el Real Murcia. A pesar de las influencias familiares hacia el Efesé, su amor por el equipo grana nunca flaqueó. Recuerda con nostalgia el ascenso del Murcia bajo la dirección de David Vidal y cómo ese momento marcó su vida deportiva.
A pesar de las constantes preguntas sobre su lealtad al equipo murciano siendo de El Albujón, él siempre defendió su elección: «El Real Murcia es el equipo de la Región».
Pedro Conesa, por otro lado, creció en Cartagena pero se trasladó a Murcia por motivos personales y laborales. Su afición por el Efesé fue heredada de su abuelo y padre. A pesar de vivir rodeado de murcianistas, mantiene viva su pasión por el equipo albinegro.
Las amistosas rivalidades se intensifican durante los partidos. Pedro recuerda cómo llevaba con orgullo su camiseta del Cartagena incluso en los momentos más difíciles. Las apuestas amistosas tras cada partido son parte esencial del juego: «El que pierde paga las cervezas», dice riendo.
A lo largo del tiempo, ambos aficionados han vivido momentos intensos juntos. Desde discusiones amistosas hasta compartir sufrimientos durante los partidos, la rivalidad ha evolucionado hacia un cariño mutuo por lo que representa cada uno para sus respectivos equipos.


