Sergio Ramos podría unirse a la propiedad del Sevilla
Sergio Ramos considera entrar al Sevilla como accionista, lo que afectaría su carrera como jugador.
Un nuevo capítulo en la carrera de Sergio Ramos
Sergio Ramos está considerando regresar al fútbol español, aunque no como jugador. Su posible entrada en la propiedad del Sevilla ha generado expectativas tanto para el club como para el propio futbolista. El central andaluz, que finalizó su etapa en el Rayados de Monterrey a finales de 2025, lidera un grupo inversor que ha presentado una oferta formal para adquirir acciones del club donde se formó. Sin embargo, esta decisión tendría implicaciones significativas para su carrera deportiva.
La razón detrás de esto no es deportiva, sino legal. La Ley del Deporte y los Estatutos de la Federación Española de Fútbol prohíben que un jugador activo tenga intereses económicos en competiciones en las que participe. Esta normativa fue implementada tras el caso de Gerard Piqué, actual presidente del Andorra, y busca prevenir conflictos de interés entre futbolistas y organizadores.
Piqué fue clave en la creación de esta ley después de involucrarse en la intermediación que llevó la Supercopa de España a Arabia Saudí mientras aún jugaba para el Barcelona. Esto provocó una reacción institucional que resultó en lo que se conoce como ‘Ley Anti-Piqué’, diseñada para proteger la imparcialidad del deporte profesional.
En el caso actual, si Sergio Ramos se convierte en accionista importante o propietario del Sevilla, quedaría inhabilitado para jugar profesionalmente en España. Esto significa que no podría vestir la camiseta del Sevilla ni de ningún otro equipo español mientras mantenga esa relación con el club. Su única opción sería jugar en ligas extranjeras.
El Sevilla se encuentra en una situación crítica. Desde 2023, ha dejado de ser un modelo a seguir y enfrenta una crisis institucional, económica y deportiva que ha llevado a sus propietarios a ponerlo a la venta. La deuda oficial ronda los 70 millones de euros y las pérdidas recientes ascienden a aproximadamente 50 millones.
Los principales accionistas han comenzado conversaciones con varios grupos interesados en adquirir el control del club; sin embargo, hasta ahora no han concretado nada significativo. Uno de estos grupos está liderado por Sergio Ramos, quien surge como candidato tras estancarse las negociaciones con un fondo estadounidense previamente considerado prometedor.
La decisión final sobre el futuro del Sevilla recae ahora sobre sus propietarios, quienes deben decidir si entregan el control a capital extranjero con Ramos como figura clave del proyecto.
