El presidente del Gobierno se enfoca en la política internacional y evita mencionar la corrupción
Durante un discurso en Malta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acusó a la derecha de vivir en un ‘Black Friday’ permanente, argumentando que están dispuestos a poner en riesgo la democracia solo para mantener su control sobre el poder. Esta crítica refleja las mismas acusaciones que el Partido Popular le hace a él en España.
Sánchez, quien preside el Consejo de la Internacional Socialista, optó por no hacer referencia a los problemas de corrupción dentro de su administración ni a su situación como minoría parlamentaria en España. En cambio, centró su discurso en los desafíos internacionales y criticó tanto a la derecha como a la extrema derecha por sus intentos de socavar los principios democráticos.


