Preparativos para un viaje invernal
Viajar con niños durante el invierno implica más que solo abrigarse. Las bajas temperaturas, la visibilidad reducida y las carreteras resbaladizas pueden convertir un viaje familiar en un desafío. Para garantizar que los trayectos sean seguros y cómodos, incluso en condiciones climáticas adversas, CYBEX, experto en seguridad vial infantil, ofrece una serie de recomendaciones para ayudar a los padres a planificar cada desplazamiento.
Asegurarse de que el vehículo esté en buen estado es tan crucial como verificar que el sistema de retención infantil (SRI) esté homologado, ajustado al tamaño y peso del niño, y correctamente instalado. CYBEX aconseja que los niños de 0 a 4 años viajen mirando hacia atrás el mayor tiempo posible. Las sillas con base giratoria, como los portabebés (hasta 87 cm o aproximadamente 2 años) y los grupos 0+/1 (hasta 105 cm o aproximadamente 4 años), facilitan la colocación y extracción del bebé del coche de manera segura. A partir de los 100 centímetros, se recomienda usar un alzador con respaldo y reposacabezas reclinable para una mejor protección en caso de impacto lateral.
Es recomendable encender la calefacción del coche unos minutos antes de comenzar el viaje para alcanzar una temperatura agradable, idealmente alrededor de los 22 grados. Un interior cálido desde el inicio evita que los niños pasen frío y permite comenzar el trayecto cómodamente.
Evita utilizar abrigos gruesos o voluminosos debajo del arnés de la silla de coche, ya que esto puede afectar su ajuste y comprometer la seguridad en caso de frenazo o accidente. La forma más segura de mantener al niño caliente es colocar primero el arnés y luego cubrirlo con una manta ligera o usar sacos cubrepiés homologados que mantengan la temperatura corporal sin interferir en la seguridad.
A pesar del frío, es importante hacer paradas cada dos horas. Esto permite a los niños estirarse, hidratarse y tomar algo para evitar incomodidades e irritabilidad. Si las temperaturas son muy bajas, planifica paradas en áreas con espacios interiores donde puedan descansar. Además, ventilar el coche ayuda a reducir la humedad acumulada y mantiene un ambiente saludable.
Aunque haga frío, el sol bajo del invierno puede ser intenso y deslumbrante, especialmente cuando se refleja en nieve o hielo. Utilizar parasoles y capotas -que muchas sillas de coche ya incluyen- protege la vista de los pequeños evitando molestias. También es esencial asegurarse de que no haya corrientes de aire frío directo dentro del vehículo; orientar adecuadamente los conductos de ventilación contribuye a mantener un ambiente cálido y confortable.


