Un policía local facilitó la grabación en una zona restringida
Nacho Allende Fernández, conocido como Torbe, logró grabar un vídeo en los calabozos de la comisaría de Basauri en 2019, mientras enfrentaba serias acusaciones, incluyendo la producción de contenido pornográfico con menores. Este suceso ocurrió cuando el productor estaba bajo la amenaza de varios años de prisión.
Torbe utilizó esta grabación para exponer lo que consideraba injusticias en su contra. A pesar de las graves acusaciones, ningún agente fue sancionado por permitirle filmar en una zona restringida del centro policial. Finalmente, tras pasar siete meses en prisión preventiva, acordó con la Fiscalía una condena de dos años por posesión y distribución de pornografía infantil para evitar un ingreso prolongado a la cárcel. Sin embargo, este año ha sido detenido nuevamente por delitos similares.


