La final de la Copa África: un desenlace inesperado entre Senegal y Marruecos

La final entre Senegal y Marruecos estuvo marcada por momentos dramáticos y decisiones arbitrales controvertidas.

Foto del avatar Carmen Iglesias · enero 19, 2026 · Actualizado: enero 26, 2026 · 3 min de lectura

Un partido para recordar

El domingo 18 de enero de 2026, la final de la Copa África se convirtió en un evento memorable al enfrentar a Senegal y Marruecos. La locura se desató en los últimos minutos del tiempo reglamentario, comenzando con un gol anulado a Senegal por una falta previa de Seck sobre Achraf Hakimi. Esto dio paso a un penalti a favor de Marruecos, tras una revisión del VAR, por un derribo sobre Brahim en el octavo minuto del tiempo añadido, lo que generó la frustración del equipo senegalés.

Los Leones de la Teranga consideraron abandonar el campo debido a la controversia, pero su capitán, Sadio Mané, instó al equipo a regresar al juego en nombre del ‘fair play’, enfrentándose incluso a su propio entrenador. Así continuó el partido.

Después de dieciséis minutos llenos de confusión, el balón volvió a rodar. En el vigesimocuarto minuto del tiempo extra, Brahim tomó la responsabilidad desde el punto penal. Todo parecía indicar que el jugador del Real Madrid podría convertirse en el héroe local y darle a Marruecos su segunda Copa África tras 50 años. Sin embargo, su lanzamiento estilo Panenka fue detenido por el portero senegalés Benjamin Mendy.

El encuentro se dirigió hacia la prórroga donde Pape Gueye anotó para Senegal en el minuto 95, intensificando aún más un partido que ya había capturado la atención mundial debido a las tensiones provocadas por decisiones arbitrales sin precedentes.

A medida que caía la lluvia en el Estadio Moulay Abdellah de Rabat, los nervios aumentaban entre los jugadores. Ambos equipos enfrentaron situaciones surrealistas durante una prórroga llena de emociones. Mientras Marruecos lamentaba su error crucial por parte de su mejor jugador del torneo, Senegal también desperdició una oportunidad clara para sellar su victoria cuando Cherif Ndiaye falló un tiro frente al arco vacío.

Sadio Mané: héroe indiscutible

A pesar del fallo mencionado, Senegal logró imponerse y dar un giro inesperado al desarrollo del partido. Si no hubiera sido por Mané, Senegal habría perdido la oportunidad de ganar la Copa África y habría enfrentado una sanción severa si decidían abandonar el juego. Gracias al esfuerzo y liderazgo de Mané, Los Leones de la Teranga se coronaron campeones continentales por segunda vez en su historia.

El planteamiento defensivo implementado por Pape Thiaw resultó clave para neutralizar las acciones ofensivas marroquíes. El equipo senegalés mostró más carácter que su rival favorito y supo superar varios errores arbitrales para finalmente levantar el trofeo. Algunos hablarán de justicia poética; otros verán esto como un desenlace cruel para Marruecos. Todo gracias a Mané, quien emergió como héroe mientras Brahim quedó marcado como villano ante los aficionados locales.

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Escrito por

Carmen Iglesias

Curiosa por naturaleza, le encanta descubrir rincones, tradiciones y personas que hacen única a la Región de Murcia.

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