Un adiós desgarrador
El sábado por la tarde, un niño de trece años se despidió de su madre antes de ir a casa de un amigo. A pesar de las reservas de su madre sobre el padre del amigo, J. M. F., el menor le aseguró: «Tranquila mamá, que es muy buen hombre». Sin embargo, una hora después, este mismo hombre se presentó ensangrentado en el cuartel de la Guardia Civil en Sueca (Valencia) y confesó haber asesinado al niño.
Las autoridades han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer los motivos detrás del crimen. El equipo de Policía Judicial de Almussafes está analizando diversas líneas, incluyendo problemas personales del sospechoso con su expareja y madre de sus hijos. Aunque inicialmente se pensó que los niños habían discutido mientras jugaban a la videoconsola, esta teoría ha sido descartada.
El asesinato ocurrió en la vivienda del presunto homicida en la calle Trinquet Vell. Vecinos han comentado que tras su separación, J. M. F., de 48 años, mostró un comportamiento errático y violento. Los padres del niño fallecido son descritos como personas ejemplares y están devastados por la pérdida.
A lo largo del día, la escena del crimen fue acordonada mientras los agentes recogían evidencias. Se encontraron un cuchillo y un bate de béisbol que podrían haber sido utilizados en el ataque. J. M. F., quien llegó al cuartel cubierto de sangre, confesó su crimen a las autoridades.
La plaza número cuatro del Tribunal de Instancia de Sueca ha asumido el caso relacionado con este trágico asesinato. El cuerpo del menor fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para realizarle la autopsia correspondiente.


