Acceso a los móviles de Ainhoa y su pareja para esclarecer el crimen en Librilla
Se autoriza el acceso a los móviles de Ainhoa y Quique para esclarecer detalles sobre un crimen ocurrido en Librilla.
Autorización judicial para acceder a los dispositivos
El juez del tribunal número 3 de Totana ha dado luz verde a los expertos de Criminalística de la Guardia Civil para que revisen los teléfonos móviles de Ainhoa, una joven de 19 años, y su pareja, Manuel Enrique G. T., conocido como ‘Quique’. Este último se encuentra en prisión provisional desde finales de octubre, acusado de asfixiar presuntamente a Ainhoa en su hogar compartido en Librilla.
El magistrado ha emitido un auto que permite el desbloqueo, volcado y clonado de ambos dispositivos. Además, se han solicitado registros completos de llamadas, mensajes y ubicaciones desde el 30 de septiembre a las operadoras telefónicas. Los investigadores consideran que esta información es crucial para entender los movimientos de la pareja durante las semanas previas al trágico evento.
La defensa de Quique ha presentado un escrito al juzgado expresando su preocupación por la falta de resolución sobre pruebas solicitadas el 5 de noviembre. Se han solicitado cuatro diligencias esenciales para la defensa, incluyendo la declaración del acusado ante el juez, programada para el próximo día 12 mediante videoconferencia.
El magistrado también ha ordenado un informe psiquiátrico forense para evaluar el estado mental del joven. La defensa ha insinuado posibles argumentos sobre inimputabilidad o responsabilidad penal atenuada y planea presentar una contrapericial elaborada por un experto propio.
Además, se ha solicitado al Servicio Murciano de Salud el historial clínico completo del acusado y las conversaciones por WhatsApp entre Ainhoa y él, con el objetivo de demostrar que fue la víctima quien pidió a Manuel Enrique que acudiera a su casa.
Los avances en este caso están respaldados por testimonios que indican que Quique confesó haber asfixiado a Ainhoa mientras estaba en el hospital tras ingerir pastillas. Según una familiar, él declaró: «se me ha nublado la cabeza; la he cogido del cuello y he apretado». La investigación sitúa el crimen en la noche del sábado en su vivienda en calle Totana. La pareja había terminado su relación cuatro días antes y se produjo una discusión cuando él llegó a casa. Los padres de Ainhoa han manifestado su preocupación por el estado emocional de su hija tras la ruptura.
